Shadow of the Xel’Naga mejora la serie de lecturas


Tiempo estimado de lectura: 7 minutos.

Un libro condensado que nos introduce un poco a los experimentos de los Xel’Naga.
Portada de Starcraft Shadow of the Xel'Naga

Datos del libro

Título: StarCraft: Shadow of the Xel’Naga

Autor: Gabriel Mesta (Kevin J. Anderson y Rebecca Moesta Anderson)

Año: 2002

Páginas: 272

Es Junio y llegamos al tercer libro en la serie de lecturas. Luego de presenciar casi todo el primer episodio del StarCraft original en Liberty’s Crusade, saltamos al período entre el final de la primera guerra y la segunda, la BroodWar. Que de forma muy inteligente las acciones de este libro ocurren en el distante y “libre” planeta de Bhekar Ro.

Los Terran

Octavia y su hermano Lars Bren son colonos que viven en un mundo miserable localizado en los extremos más alejados del espacio Terran, ni siquiera forman parte de la Confederación porque los fundadores, 40 años antes, decidieron huir de ese régimen represivo en búsqueda de la libertad. Y la encontraron en el triste y sombrío planeta de Bhekar Ro.

Los colonos ahí se dedican a sobrevivir y no a vivir porque sufren de tormentas, plagas y tierra de baja fertilidad. Parece que la minería es lo único que se les da bien pero al estar tan alejados no tienen con quién negociar. Tanto así que al momento que la acción se desenvuelve no saben que la Confederación ha caído y el Dominio ahora ha tomado su lugar.

Una serie de temblores alertan a los hermanos Bren que deben revisar sus equipos mineros remotos, al hacerlo encuentran una extraña estructura en una de las montañas. Esta estructura parece tan alien que el hermano decide investigar y es absorbido por la estructura, en pánico, Octavia vuelve al pueblo a dar la voz de alerta. Los colonos no responden de manera inmediata y lo mejor que se les ocurre es avisar a la Confederación porque ellos no tienen los medios para defenderse ya que la extraña estructura también ha enviado una señal.

Luego de un mensaje de auxilio detallando ciertas situaciones anómalas, Arcturus Mengsk despacha a Edmund Duke que con su escuadrón Alfa están haciendo actividades de rutina lo más alejados del corazón del Dominio. Incluso un oficial bajo el mando de Duke pregunta a su general en qué momento van a derrocar al recién coronado emperador en venganza por la caída de la Confederación, las cosas parecen que podrían haber dado vuelta si ciertos mandos lo hubieran querido.

Los Protoss

La señal es recibida por una flota expedicionaria liderada por el Ejecutor Koronis, este es “convencido” por el Judicador Amdor en que deben investigar la extraña señal para no volver con las manos vacía a Aiur que yace en ruinas. Ya que no estuvieron presente en la última guerra, desean recuperar su honor porque luego de décadas no han podido completar su misión; encontrar el legado de los Xel’Naga.

Pero la señal también es captada por la Templaria Oscura Xerana, una sabia dedicada a investigar sobre los creadores de su especie, los Xel’Naga. Se dirige al mundo origen de la señal para desentrañar los secretos de este nuevo descubrimiento porque ella sabe que la señal puede ser un peligro para su gente.

Los Zerg

Esto es decir sólo una persona; Sarah Kerrigan, la Reina de Espadas. También recibe la señal en el quemado mundo de Char donde está dedicando su tiempo en la preparación de su enjambre porque el tiempo de la siguiente guerra se aproxima. Ya que es una señal muy extraña e importante decide enviar a una progenie completa, la Kukulkan con la única misión de recuperar el artefacto emisor a toda costa.

La acción

Los Zerg llegan primero pero al no saber la ubicación exacta del artefacto comienzan la infestación en los hogares más lejanos de la colonia terran, con esto los colonos se apresuran a montar una pobre defensa. Los Protoss al haber enviado antes un Observador conocen las coordenadas exactas del templo, pero en su orgullo no se dieron cuenta de la presencia Zerg en órbita por lo que descienden con una pequeña fuerza terrestre y se deciden a investigar al templo. Luego se dan cuenta de sus enemigos y comienza la batalla en órbita, es en este momento cuando la flota terran liderada por Duke hace su aparición.

Duke se da cuenta de que no podrá aguantar en órbita y que total su misión era proteger a los colonos y recuperar inteligencia sobre el extraño artefacto por lo que decide bajar a tierra y defender la colonia. Pero en su defender la colonia termina destrozando más infraestructura que los propios Zerg que al no estar en el camino al templo y al detectar a los Protoss en el lugar indicado deciden no seguir atacando la colonia.

Esto le da un respiro a los colonos y Octavia es contactada por Xerana que le explica que el extraño templo no presenta un peligro inmediato para los Terran pero si para su gente los Protoss y sus enemigos los Zerg. Ambas deciden hacer lo posible por convencer a su gente en que abandonen la pelea para evitar una mayor destrucción. Ni los Protoss ni los Terran escuchan y adentran sus fuerzas en el templo para descubrir qué provecho se le puede sacar.

Entre ellos el Judicador Amdor es un de los que se tira de cabeza mientras que el Ejecutor Koronis muestra más sabiduría y decide seguir en la organización de las tropas en la defensa del templo. Las fuerzas de los tres bandos que entran al templo son absorbidas igual que Lars, Duke al no ver una resolución rápida decide enviar un Fantasma para que uno de sus cruceros aún en órbita lance misiles nucleares al templo con tal de evitar que ni los Protoss ni los Zerg se apoderen del artefacto.

Luego de la absorción del Judicador Amdor el templo “cobra vida” y comienza a ascender absorbiendo más Protoss y Zerg pero recibe los impactos nucleares de los Terran, la fuerza de las armas es absorbida lo que le da al artefacto mucha más energía y logra salir al espacio dejando tras de si una gran luz y en ese valle aparecen los terran que fueron antes absorbidos. Xerana explica a Octavia que la criatura era uno más de los experimentos genéticos de sus creadores los Xel’Naga, necesitaba el ADN Protoss y Zerg para completar su transformación y por eso envió la señal, para los terran no tenía uso por lo que los expulso junto al exceso de energía que las armas nucleares le proveyeron.

La criatura asciende al espacio, Xerana se embarca para continuar su búsqueda. El mundo de Bhekar Ro cambia sus nubes de grises a blancas y un azul cielo ilumina el valle donde los terran absorbidos aparecen, el exceso de energía de la criatura convierte mucha de la tierra baldía en tierra muy fértil por lo que el futuro de la colonia parece más brillante. Octavia se reúne con Lars y a Duke le dan un implemento de labranza para que tenga algo qué hacer mientras el Dominio envía una nave para rescatar a las fuerzas Terran.

Conclusión

Un libro bastante frenético en partes que nos muestra la vida en uno de los mundos más alejados del Dominio Terran y nos dan la pauta para ver que la civilización Protoss es mucho más grande de lo que pintan en el juego. También la xenofobia y la separación de clases que existe entre los mismos Protoss al marginar a los Templarios Oscuros. El final me gustó mucho porque muestran a Kerrigan “herida” no por haber perdido una progenie entera sino que por el tiempo que le llevará reemplazar sus tropas que serán necesarias en la siguiente guerra; BroodWar.

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